El uso de audífonos en personas adultas mayores con pérdida auditiva moderada no mostró mejoras significativas en la memoria ni en la función ejecutiva a lo largo del tiempo; sin embargo, sí se asoció con una reducción importante del riesgo de desarrollar demencia a largo plazo. Así lo concluye un amplio estudio observacional que siguió durante siete años a casi 2.800 adultos mayores.
De acuerdo con los resultados, las puntuaciones cognitivas generales fueron similares entre quienes recibieron una prescripción de audífonos y quienes no la tuvieron. A pesar de ello, los datos revelaron diferencias relevantes en cuanto al deterioro cognitivo: las personas que usaban audífonos presentaron un 15 % menos riesgo de deterioro cognitivo y un 33 % menos riesgo de demencia en comparación con quienes no contaban con estos dispositivos.
Uso de audífonos se asocia con menor riesgo de demencia, aunque no mejora la cognición
El hallazgo llamó la atención del equipo investigador, que calificó como “sorprendente” la relación entre el uso de audífonos y la disminución del riesgo de demencia, pese a no evidenciarse un impacto directo en el rendimiento cognitivo medido. No obstante, los autores subrayaron que se requieren más investigaciones para comprender de qué manera la corrección de la pérdida auditiva podría influir en la salud cerebral, la memoria y otros procesos cognitivos.
El estudio, cuyos resultados fueron publicados el 14 de enero en la revista Neurology, analizó datos del proyecto australiano ASPREE. La muestra incluyó a 2.777 personas de 70 años o más, con una edad promedio de 75 años. Al inicio del seguimiento, ninguno de los participantes presentaba demencia y todos tenían pérdida auditiva moderada. A lo largo del estudio, se registraron nuevas prescripciones de audífonos y la frecuencia de uso mediante cuestionarios, mientras que la cognición se evaluó cada seis meses durante siete años.
El principal criterio de análisis fue la puntuación cognitiva global, construida a partir de varias pruebas estandarizadas que evaluaban memoria, aprendizaje, lenguaje y función ejecutiva. Como resultado, la diferencia promedio entre los grupos al séptimo año fue mínima y estadísticamente insignificante, lo que llevó a los investigadores a concluir que la prescripción de audífonos no modifica de manera sustancial el desempeño cognitivo en esta población específica.
No obstante, al analizar los desenlaces clínicos, el panorama fue distinto. El riesgo ajustado de demencia a siete años fue del 5 % en quienes usaban audífonos, frente al 7,5 % en quienes no los usaban. Asimismo, el riesgo de deterioro cognitivo fue menor en el grupo con prescripción, y esta reducción se incrementó conforme aumentaba la frecuencia de uso de los dispositivos.
La investigadora principal, Joanne Ryan, de la Monash University, explicó que la buena salud cognitiva inicial de la mayoría de los participantes pudo haber limitado la posibilidad de observar mejoras cognitivas con el uso de audífonos. Además, el equipo advirtió que los resultados podrían estar influenciados por factores no controlados y que serán necesarios estudios aleatorizados y de mayor duración para confirmar estos hallazgos.
La investigación contó con financiación de los National Institutes of Health, el National Institute on Aging, el Gobierno de Australia y la Monash University. Aunque algunos autores declararon vínculos económicos, la mayoría informó no tener conflictos de interés relevantes.
Fuente:
Prescripción de audífonos y riesgo de demencia: resultados a 7 años del estudio ASPREE – Medscape – 29 de enero de 2026.



