Cáncer de Tiroides: síntomas, diagnóstico y tratamiento

Cáncer de tiroides: tipos, factores de riesgo y cuidados post-tratamiento

El cáncer de tiroides es una proliferación anormal de células en la glándula tiroidea, que se encuentra en la base del cuello, justo debajo de la nuez de Adán. Esta glándula tiene la función de producir hormonas que regulan funciones vitales del cuerpo, como el ritmo cardíaco, la presión arterial, la temperatura corporal y el peso.

Aunque en sus etapas iniciales puede no causar síntomas, a medida que avanza, este tipo de cáncer puede crear signos como hinchazón en el cuello, cambios en la voz y dificultad para tragar.

Tipos de cáncer de Tiroides

Existen varios tipos, según Mayo Clinic hay algunos son más agresivos que otros. Estos se clasifican principalmente en función de las células que componen el tumor. Los tipos más comunes incluyen:

  1. Cáncer Papilar de Tiroides: el más frecuente, se presenta principalmente en personas de 30 a 50 años. Este tipo de cáncer generalmente es pequeño y responde bien al tratamiento, aunque en algunos casos puede propagarse a los ganglios linfáticos.
  2. Cáncer Folicular de Tiroides: típicamente afecta a personas mayores de 50 años. Las células cancerosas no suelen propagarse a los ganglios linfáticos, pero en algunos casos, el cáncer puede extenderse a los pulmones o los huesos.
  3. Cáncer Medular de Tiroides: este tipo se origina en las células C de la tiroides y, a menudo, está asociado con mutaciones genéticas hereditarias. Puede ser más difícil de detectar en etapas tempranas, pero se asocia con niveles elevados de calcitonina.
  4. Cáncer Anaplástico de Tiroides: un tipo raro y muy agresivo de cáncer, más común en personas mayores de 60 años. Suele crecer rápidamente y puede invadir las estructuras del cuello, dificultando la respiración y la deglución.
  5. Cáncer Poco Diferenciado de Tiroides: este cáncer es más agresivo que los tipos diferenciados y tiene un pronóstico menos favorable.

Causas del cáncer de tiroides

Se origina cuando las células en la glándula tiroides experimentan cambios en su ADN, conocidos como mutaciones. Estas mutaciones hacen que las células crezcan y se dividan sin control, formando un tumor. En muchos casos, las causas exactas de estas mutaciones no se conocen. Sin embargo, la exposición a radiación, ciertos síndromes genéticos y el sexo femenino son factores de riesgo conocidos.

Factores de Riesgo

Algunos de los principales factores de riesgo para desarrollar esta enfermedad:

  • Sexo femenino: Las mujeres tienen un mayor riesgo de desarrollar, probablemente debido a los niveles más altos de estrógeno.
  • Exposición a radiación: Las personas que han recibido tratamiento de radioterapia en la cabeza o el cuello tienen un riesgo mayor de desarrollar este tipo de cáncer.
  • Síndromes genéticos heredados: Trastornos como la neoplasia endocrina múltiple o el síndrome de Cowden pueden aumentar el riesgo de cáncer medular de tiroides.

Síntomas del cáncer de tiroides

En sus etapas tempranas, generalmente no presenta síntomas. Sin embargo, a medida que avanza, pueden aparecer los siguientes signos:

  • Un bulto palpable en el cuello.
  • Cambios en la voz, como ronquera persistente.
  • Dificultad para tragar o respirar.
  • Dolor en el cuello o garganta.
  • Hinchazón en los ganglios linfáticos cercanos.

Diagnóstico y Tratamiento

Se puede detectar mediante pruebas de imagen, como ecografías, tomografías computarizadas o resonancias magnéticas, y biopsias para analizar el tejido sospechoso. El tratamiento varía según el tipo y la etapa del cáncer, pero generalmente incluye cirugía para extirpar la tiroides afectada, seguida de tratamiento con yodo radiactivo y, en algunos casos, radioterapia o quimioterapia.

Prevención del cáncer de tiroides

No se puede prevenir en personas con un riesgo promedio, pero existen medidas preventivas para aquellos con antecedentes genéticos. Los adultos y niños con un gen hereditario que aumenta el riesgo de cáncer medular de tiroides pueden considerar la cirugía preventiva, conocida como tiroidectomía profiláctica.

Complicaciones

Una posible complicación del cáncer de tiroides es su recurrencia. Incluso después de un tratamiento exitoso, el cáncer puede reaparecer en los ganglios linfáticos del cuello o en otras partes del cuerpo, como los pulmones o los huesos. Con un diagnóstico temprano y seguimiento médico adecuado, la mayoría de los casos de recurrencia pueden ser tratados satisfactoriamente.

Conclusión

El cáncer de tiroides es una enfermedad que, aunque rara, presenta un aumento en los diagnósticos debido a los avances en las técnicas de imagen. La mayoría de los tipos de cáncer de tiroides tienen un buen pronóstico, especialmente si se detectan a tiempo. Los tratamientos, como la cirugía y el tratamiento con yodo radiactivo, son efectivos en la mayoría de los casos, y la tasa de supervivencia es alta. Si presentas síntomas o factores de riesgo, es importante consultar a un médico para un diagnóstico y tratamiento oportunos.