La conmemoración del Día Latinoamericano de la Epilepsia del pasado 9 de septiembre motivó reflexiones urgentes dentro del sector médico.
Especialistas nacionales analizaron la evidencia sobre el uso de la terapia cetogénica en cuadros clínicos de difícil manejo.
Este trastorno neurológico afecta aproximadamente a 50 millones de personas alrededor del mundo con implicaciones severas.
A nivel global, cerca del 30% de los pacientes continúa sufriendo convulsiones pese a tomar medicamentos.
En Colombia, las autoridades identificaron a 767.251 ciudadanos diagnosticados con esta condición dentro de los registros nacionales.
Del total reportado, aproximadamente 230.175 personas podrían presentar farmacorresistencia a los tratamientos farmacológicos tradicionales.
“Cuando un paciente continúa presentando crisis epilépticas pese al uso de dos tratamientos antiepilépticos adecuadamente seleccionados y utilizados, se considera que tiene epilepsia farmacorresistente. En estos casos es muy importante no retrasar la búsqueda de otras alternativas de manejo, porque en epilepsia, así como en otras condiciones neurológicas, el tiempo es cerebro”, explicó Luz Helena Castaño Torres, nutricionista dietista, experta en terapia cetogénica, Senior Medical Affairs Advisor de Danone Nutricia Colombia.
Un estudio observacional desarrollado en Bogotá por FUNDEM IPS evaluó a 25 pacientes pediátricos durante doce meses continuos.
Los niños recibieron terapia cetogénica complementada con alimento para propósitos médicos especiales como parte del esquema terapéutico.
Al finalizar el seguimiento, el 44% alcanzó la libertad total de las crisis convulsivas recurrentes.
Un 60% de los niños presentó una respuesta excelente con reducciones superiores al 90% en sus episodios.
Los investigadores reportaron una disminución del 40% en la utilización de fármacos anticrisis recomendados.
Asimismo, las internaciones hospitalarias cayeron de un 36% inicial a un 16% al concluir el proceso.
Los eventos adversos registrados fueron leves y gastrointestinales, permitiendo la continuidad del tratamiento sin interrupciones.
Avances científicos y aplicación clínica personalizada en epilepsia
En la población adulta, un análisis retrospectivo publicado en la revista científica Nutritional Neuroscience evaluó a doce pacientes.
El estudio colombiano realizó seguimiento durante doce meses a personas con epilepsia farmacorresistente bajo tratamiento complementario.
El grupo observado registró una reducción del 85,7% en la mediana de crisis al terminar el estudio.
El 33% de los participantes logró disminuir de manera efectiva la administración de medicamentos anticrisis.
La terapia cetogénica constituye un esquema nutricional no farmacológico rico en grasas, adecuado en proteínas y bajo en carbohidratos.
Esta formulación induce la producción de cetonas, sustancias utilizadas como fuente alternativa de energía para el cerebro humano.
Dichos componentes generan modificaciones en la actividad eléctrica cerebral, logrando estabilizar las descargas en los pacientes afectados.
No se trata de una dieta comercial ni de un régimen diseñado para perder peso corporal.
Su aplicación requiere una prescripción individualizada, controles periódicos y el acompañamiento constante de profesionales en neurología.
“Entre las opciones que pueden evaluarse en pacientes con epilepsia farmacorresistente se encuentran la cirugía de epilepsia, la neuromodulación y la terapia cetogénica. Esta última puede implementarse mediante modificaciones cuidadosamente calculadas en la alimentación y, cuando el equipo tratante lo considere necesario, complementarse con alimentos para propósitos médicos especiales. La selección del tratamiento debe responder al diagnóstico, las características clínicas y las necesidades particulares de cada persona”, agregó Castaño.
El equipo médico multidisciplinario asume la responsabilidad exclusiva de seleccionar la estrategia terapéutica conveniente.
Sin embargo, los cuidadores pueden aportar llevando un registro detallado sobre la frecuencia de cada episodio.
Resulta fundamental comunicar al especialista si los ataques persisten para solicitar una valoración especializada oportuna.
“Es importante aclarar que la terapia cetogénica no es una dieta convencional ni debe iniciarse por cuenta propia. Tampoco implica que el paciente deba suspender o modificar sus medicamentos sin indicación médica. La decisión de iniciar una terapia cetogénica debe ser realizada por el médico tratante, quien evaluará la historia clínica, el tipo de epilepsia y la respuesta a tratamientos previos. Su implementación requiere un plan individualizado y el seguimiento permanente de un equipo multidisciplinario con experiencia en epilepsia y terapia nutricional, concluyó Castaño.
El llamado central de la reciente jornada médica invita a no normalizar la persistencia de las crisis.
Los especialistas recomiendan revisar detalladamente las alternativas terapéuticas junto con los médicos tratantes en cada caso.
Actuar con celeridad transforma el pronóstico de la enfermedad, recordando siempre que el tiempo representa salud cerebral.



