La menopausia llega en promedio a los 48,6 años en América Latina, motivando consultas frecuentes al 65,68 % de los profesionales médicos.
En este panorama, la empresa Abbott reunió a especialistas de Colombia, Chile, México, Perú, Brasil y Centroamérica para analizar diversos retos regionales.
Durante el encuentro, los expertos revisaron la evidencia disponible sobre opciones para manejar esta fase que supera un tercio de la vida femenina.
“Ampliar la conversación sobre la salud de las mujeres implica reconocer que este periodo requiere una mirada integral que considere tanto sus efectos en la calidad de vida como las necesidades individuales de cada paciente. También es fundamental que la información científica y las alternativas disponibles formen parte de una conversación abierta entre quienes viven este proceso y los profesionales de la salud”, señala el Dr. Álvaro Rojas, director médico regional de Abbott.
Así, la vivencia de este periodo biológico en el continente latinoamericano no resulta uniforme debido a marcados factores socioeconómicos, educativos y geográficos.
Los profesionales participantes señalaron limitantes colectivas, destacando la baja capacitación del personal de salud, prejuicios culturales y vacíos en normativas públicas.
Debido a estas barreras existentes, el 77 % de las mujeres que padecen sintomatología menopáusica no recibe una atención médica efectiva.
Adicionalmente, el cuidado de la salud femenina madura mantiene un lugar restringido dentro de la agenda laboral y de las políticas gubernamentales.
Las fallas de información persisten: un estudio global de Ipsos reveló que menos de la mitad de los adultos se siente informado.
Por ello, esa investigación consultó a poblaciones de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México y Perú para medir el nivel de conocimiento sobre el tema.
Complementariamente, una investigación llevada a cabo en 2025 comprobó que casi nueve de cada diez mujeres tenían poco o nulo conocimiento hormonal.
Históricamente, el debate sobre la terapia de reemplazo hormonal estuvo condicionado por lecturas generales del estudio Women’s Health Initiative de 2002.
Actualmente, las evidencias científicas recopiladas permitieron ampliar el análisis sobre sus probables beneficios frente a los potenciales riesgos de aplicación.
Dicha evaluación médica contempla rigurosamente la edad, la etapa específica de la menopausia y el perfil individual de cada paciente evaluada.
Impacto de la menopausia en el bienestar de la mujer
Esta etapa vital abarca un abanico complejo de manifestaciones fisiológicas que van mucho más allá de los conocidos sofocos corporales.
El proceso puede detonar más de 40 síntomas diversos, abarcando insomnio, variaciones de ánimo, pérdidas de memoria, molestias articulares y alteraciones urinarias.
Asimismo, las olas de calor y las sudoraciones nocturnas poseen la capacidad de extenderse durante periodos de 10 a 12 años.
Estas alteraciones físicas generan repercusiones directas sobre la rutina cotidiana, afectando gravemente la estabilidad emocional de las pacientes en la región.
Un análisis efectuado en 12 países latinoamericanos con más de 2,035 mujeres asoció la severidad sintomática con un menor desempeño laboral.
El descenso progresivo de los estrógenos ocasiona serias consecuencias sobre el sistema óseo y el aparato cardiovascular a largo plazo.
Durante los primeros cinco a siete años posteriores al inicio, las mujeres pueden perder hasta el 20 % de su densidad ósea.
Ante dicho riesgo, los especialistas indicaron que la terapia hormonal no debe limitarse exclusivamente al alivio de los bochornos térmicos.
El tratamiento requiere una rigurosa valoración médica individualizada, previniendo pasar del temor injustificado a un entusiasmo desmedido ante la opción.
Para la compañía Abbott, visibilizar la menopausia implica brindar herramientas teóricas confiables a la población femenina para adoptar decisiones informadas.
Desde el ámbito científico, la empresa busca acompañar los retos biológicos, impulsando discusiones abiertas sobre necesidades de salud poco atendidas.
En América Latina persisten marcadas brechas en materia de diagnóstico oportuno, acceso a tratamientos y educación sobre la salud hormonal femenina.
Fortalecer la comunicación constante entre profesionales de la medicina y pacientes representa una acción indispensable para transformar esta realidad médica continental.
Por tales motivos, Abbott reunió a expertos en la materia durante el Congreso Internacional de Menopausia, con el propósito de poner a disposición de la sociedad información relevante, basada en evidencia científica y orientada a promover una mejor comprensión de esta etapa de la vida.



