El fenómeno de los jóvenes 'therian' en Colombia: identidad, redes sociales y visibilidad

El fenómeno de los jóvenes ‘therian’ en Colombia: identidad, redes sociales y visibilidad

En Colombia, el fenómeno de los ‘therian’—jóvenes que sienten una conexión profunda con un animal y a veces adoptan comportamientos inspirados en él— ha comenzado a ganar atención mediática y social.

Diana Camila Garzón Velandia, profesora asistente e investigadora del Observatorio de Redes Sociales de la Universidad Católica de Colombia, explica que este fenómeno no puede entenderse de manera superficial ni sensacionalista.

Para analizarlo correctamente, señala, es necesario observar dos dimensiones fundamentales: la configuración de la identidad en la adolescencia y los fenómenos comunicativos en redes sociales.

El primer aspecto, la identidad, es un proceso natural en la adolescencia y la adultez temprana, aproximadamente entre los 11 y 23 años. Durante esta etapa, los jóvenes buscan definirse a sí mismos, explorar quiénes son y, al mismo tiempo, encontrar un grupo al que pertenecer.

Este proceso implica un delicado equilibrio: quieren ser aceptados, pero también sobresalir y diferenciarse del resto.

Diana Camila señala que esta búsqueda de pertenencia y reconocimiento no es nueva. A lo largo de la historia reciente se han registrado movimientos contraculturales similares, como los punks, los hippies y los emos, entre otros. Todos ellos compartían una intención común: ser parte de un grupo que los hiciera sentir aceptados, pero también destacar frente a la sociedad.

En este sentido, el fenómeno ‘therian’ puede interpretarse como una manifestación moderna de esta necesidad psicológica básica: la pertenencia social combinada con la necesidad de singularidad.

Los jóvenes ‘therian’ no buscan solo imitar comportamientos animales, sino que encuentran en esta identidad un espacio donde expresarse, explorar su personalidad y conectarse con otros que comparten su visión del mundo.

La relación con su animal guía funciona como un ancla simbólica para su identidad, al tiempo que les permite formar parte de una comunidad que valida su experiencia.

El segundo aspecto relevante es el papel de las redes sociales y los medios de comunicación. Diana Camila destaca que vivimos en un contexto donde el consumo de contenidos digitales está altamente ligado a la capacidad de generar emociones.

Noticias y fenómenos disruptivos, como el comportamiento ‘therian’, suelen captar más atención y, por tanto, son amplificados por medios de comunicación, portales de noticias e ‘influencers’.

Esto genera una especie de “inflación de contenidos”, donde la percepción pública del fenómeno puede exagerarse, haciéndolo parecer más frecuente o extremo de lo que realmente es.

Por ejemplo, aunque no es común ver a alguien caminando en cuatro patas como un animal, los medios tienden a resaltar estos casos por su valor de entretenimiento y viralidad.

Así, la visibilidad de los jóvenes ‘therian’ no siempre refleja la realidad estadística del fenómeno, sino la dinámica de consumo en redes sociales.

Los jóvenes que adoptan esta identidad buscan sobresalir, pero los medios y plataformas digitales transforman su comportamiento en un producto mediático, amplificando su impacto social.

Diana Camila recomienda que, en lugar de juzgar, se analice este fenómeno con perspectiva, considerando tanto la necesidad de pertenencia y diferenciación de los jóvenes como la manera en que los medios exageran ciertos comportamientos para atraer audiencia.

En conclusión, el fenómeno ‘therian’ en Colombia combina elementos psicológicos y sociales: por un lado, es una expresión de la construcción de identidad propia y búsqueda de pertenencia; por otro, está mediado por la atención que los medios y las redes sociales generan en torno a comportamientos disruptivos.

Comprender estas dos caras de la moneda permite abordar el tema con mayor profundidad, dejando de lado el sensacionalismo y promoviendo un análisis más empático y basado en evidencia sobre las nuevas formas de identidad juvenil en el país.