Cada 14 de marzo se conmemora el Día Mundial de la Endometriosis, una fecha que busca visibilizar una enfermedad ginecológica crónica que todavía permanece subdiagnosticada en gran parte del mundo. Especialistas advierten que esta condición puede afectar la fertilidad y la calidad de vida de millones de mujeres.
La endometriosis ocurre cuando un tejido similar al endometrio —la capa que recubre el interior del útero— crece fuera de él. Esta presencia anormal provoca inflamación, dolor pélvico y, en muchos casos, dificultades para lograr un embarazo.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la enfermedad afecta aproximadamente a 1 de cada 10 mujeres en edad reproductiva, lo que equivale a cerca de 190 millones de personas en todo el mundo.
Por qué el diagnóstico puede tardar años
A pesar de su frecuencia, el diagnóstico de la endometriosis suele demorarse entre cuatro y doce años. Los especialistas explican que durante décadas el dolor menstrual intenso fue socialmente normalizado, lo que llevó a que muchas pacientes retrasaran la consulta médica o no fueran evaluadas de manera adecuada.
El reconocimiento temprano de los síntomas y el acceso a profesionales especializados son claves para reducir el diagnóstico tardío.
El impacto en la fertilidad femenina
La endometriosis también puede comprometer la salud reproductiva. Diversos estudios indican que entre el 30% y el 50% de las mujeres que consultan por infertilidad presentan esta enfermedad.
El diagnóstico temprano y el seguimiento médico adecuado son fundamentales, ya que la enfermedad puede afectar los ovarios, las trompas de Falopio o el entorno pélvico, lo que dificulta la concepción.
En los últimos años se registraron avances en diagnóstico por imágenes y evaluación clínica especializada. Sin embargo, todavía no existe una cura definitiva. Aun así, el tratamiento oportuno permite controlar los síntomas, mejorar la calidad de vida y planificar de manera más adecuada la salud reproductiva.
Los especialistas coinciden en que la información y la detección temprana son herramientas fundamentales para reducir el retraso diagnóstico y mejorar el manejo de la enfermedad.
Datos clave sobre la endometriosis
Se estima que afecta al 10% de las mujeres en edad reproductiva (unos 190 millones en todo el mundo).
- Es una enfermedad crónica cuyos síntomas pueden incluir:
- dolor intenso durante la menstruación
- sangrado menstrual abundante
- dolor pélvico crónico
- infertilidad
- hinchazón abdominal y náuseas
- Se presenta con mayor frecuencia en la pelvis, aunque en algunos casos puede aparecer en otras zonas del cuerpo como el abdomen o el pecho.
- Puede afectar las relaciones sexuales, las deposiciones y la micción, además de impactar en la salud mental, con cuadros de depresión o ansiedad.
- Actualmente no existe una cura definitiva, y en muchos países el acceso al diagnóstico precoz y al tratamiento adecuado sigue siendo limitado.
Aunque suele diagnosticarse en mujeres de entre 25 y 35 años, la endometriosis puede aparecer desde los primeros años posteriores a la primera menstruación. Muchas adolescentes con dolor menstrual intenso podrían estar cursando la enfermedad sin saberlo.
No siempre se detecta en estudios básicos
La endometriosis no siempre se identifica en ecografías convencionales. En algunos casos se requieren estudios más específicos, como resonancia magnética o laparoscopia, para confirmar el diagnóstico.
Existen diferentes tipos de endometriosis
Los especialistas suelen clasificar la enfermedad en tres formas principales:
- Endometriosis superficial peritoneal (lesiones pequeñas en el peritoneo).
- Endometriosis ovárica (quistes conocidos como endometriomas).
- Endometriosis profunda infiltrante, que puede comprometer intestino, vejiga u otros órganos pélvicos.



