Lavado de manos: por qué para 5 de 10 personas es difícil y mitos / Getty Images

Lavado de manos: por qué para 5 de cada 10 personas este hábito es tan complicado y mitos detrás

Cada 15 de octubre, el Día Mundial del Lavado de Manos destaca la medida preventiva más costo-efectiva de la salud pública.

Sin embargo, en este 2026 la conversación global evoluciona hacia garantizar entornos cotidianos con condiciones óptimas de infraestructura física y accesibilidad universal.

Esta mirada cobra especial relevancia en Colombia, donde aún persisten brechas sanitarias importantes en materia de prevención y control de infecciones.

Durante 2025, el país reportó 660 brotes de enfermedades transmitidas por alimentos (ETA), afectando gravemente a más de 7.000 personas.

Tales cifras refuerzan la necesidad urgente de fortalecer las prácticas cotidianas de higiene en hogares, escuelas y establecimientos de alimentos.

Históricamente, los esfuerzos comunicativos se centraron en recordar la importancia del hábito diario sobre la población general.

No obstante, la adopción constante del lavado de manos depende enteramente de qué tan accesible y receptivo resulta el espacio físico. Hay mitos detrás que es clave derrumbar.

Cuando una instalación sanitaria presenta barreras arquitectónicas o insumos agresivos, el compromiso individual choca directamente con la infraestructura disponible.

Según el Tork Insight Survey, 5 de cada 10 usuarios de baños públicos en América Latina conviven con alguna limitación física.

Además, el 95 % de estas dificultades funcionales no resulta perceptible a simple vista para los administradores de los establecimientos.

Por ello, 7 de cada 10 personas consideran indispensable que los dispensadores de jabón y toallas de papel sean fáciles de manipular.

“El lavado de manos solo cumple su propósito cuando las personas realmente cuentan con las condiciones para llevarlo a cabo. Por eso, la conversación sobre higiene debe ir más allá de recordar cuándo y cómo lavarse las manos y considerar también cómo están diseñados los espacios y los elementos que utilizamos para hacerlo. Si el entorno impone barreras o dificulta la interacción con los dispensadores, la cadena de protección se interrumpe”, explica Carlos Soto, Senior Product Manager de Tork LATAM.

Espacios accesibles para la protección con lavado de manos

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. (CDC), el lavado de manos previene 1 de cada 5 infecciones respiratorias y 1 de cada 3 enfermedades gastrointestinales.

En Colombia, este desafío se acentúa en zonas rurales donde el 40 % de escuelas carece de agua potable, según UNICEF y el Ministerio de Educación.

A estas barreras de infraestructura se suma el cuidado de la piel en espacios donde la higiene se repite múltiples veces al día.

El estudio Tork Insight Survey indica que 1 de cada 5 personas sufre molestias al usar jabones estándar en baños públicos.

“Cuando hablamos de higiene profesional, no se trata únicamente de disponer de agua y jabón. También es importante considerar cómo interactúan las personas con los productos y qué tan adecuados son para un uso frecuente. Una experiencia de higiene que tenga en cuenta tanto la accesibilidad como el cuidado de la piel contribuye a que el lavado de manos sea más sencillo, cómodo y sostenible para más personas”, señala Carlos Soto.

Para responder a estos retos, Tork promueve estándares de higiene profesional basados en rigurosos principios de diseño universal accesible.

Su portafolio incluye jabones certificados por el European Centre for Allergy Research Foundation (ECARF) combinados con dispensadores certificados Easy-to-Use.

Implementar estas soluciones adaptadas fortalece directamente la adopción de prácticas sanitarias en sectores como educación, salud, comercio y gastronomía.

El Día Mundial del Lavado de Manos plantea un compromiso definitivo para garantizar productos adecuados que permitan una higiene verdaderamente efectiva.