Fenómeno del Niño provoca problemas de pulmones en Colombia / Pexels

Alerta por impacto del fenómeno del Niño en problemas de los pulmones en Colombia

Las temporadas secas prologadas como el fenómeno del Niño provocan graves reducciones de precipitaciones que favorecen la acumulación de contaminantes atmosféricos suspendidos en el ambiente.

Polvo, humo e impurezas quedan retenidos en el aire, perjudicando la salud respiratoria de personas con padecimientos como asma o EPOC.

La coyuntura genera honda preocupación por el escenario climático proyectado para los próximos meses en varias regiones del territorio colombiano.

El Ideam prevé notables reducciones de las lluvias en distintos puntos geográficos del país, afectando principalmente a las zonas Andina y Caribe.

Frente a esta sequía imprevista, vigilar la calidad del aire y adoptar protocolos preventivos resulta prioritario para aminorar los daños en la población.

En la conmemoración del Día del Terapeuta Respiratorio este 7 de octubre, la especialista Dipsella Hernández ofreció serias advertencias sobre el deterioro ambiental.

La coordinadora de Terapia Respiratoria del Hospital Infantil Universitario de San José señaló que este clima altera directamente los gases de nuestro entorno.

“Un fenómeno de El Niño intenso puede aumentar el calor, la sequedad y los incendios, elevando el polvo y el humo en el aire”.

Las alertas oficiales están vigentes desde mediados de septiembre, cuando el Ideam identificó 279 municipios expuestos a diversos niveles de amenaza ambiental.

El reporte oficial registró 36 poblaciones en alerta roja, 101 en naranja y 142 municipios marcados en alerta amarilla a nivel nacional.

La entidad meteorológica realiza monitoreos continuos para verificar los cambios bruscos en las condiciones térmicas y el régimen pluviométrico del país.

El mayor peligro radica en contaminantes invisibles para la visión humana expuestos masivamente tras las conflagraciones vegetales registradas en zonas rurales.

Según la Organización Mundial de la Salud, cerca del 90 % de la masa de partículas emitidas corresponde a material sumamente diminuto.

Estas micropartículas alcanzan las regiones más profundas del sistema pulmonar, provocando tos seca, crisis asmáticas y falta severa de aire limpio.

Asimismo, la inhalación de estas sustancias tóxicas agrava cuadros patológicos crónicos previamente diagnosticados como la bronquitis aguda o la EPOC.

Inhalar el humo procedente de conflagraciones forestales compromete el bienestar orgánico, pues la polución persiste aun cuando el fuego haya sido extinguido.

Las partículas viajan grandes distancias empujadas por el viento, afectando a comunidades alejadas del epicentro de la emergencia ambiental registrada.

Un estudio publicado en 2025 por la revista Nature Sustainability examinó 1.052 comunidades en ocho naciones, confirmando mayores hospitalizaciones por asma e influenza.

Las poblaciones más expuestas a estas emergencias son infantes, adultos mayores, gestantes y pacientes que padecen problemas cardíacos o afecciones respiratorias previas.

En los niños se requiere extremar cuidados preventivos debido a que sus estructuras pulmonares permanecen en pleno proceso de desarrollo biológico.

Revistas médicas internacionales confirmaron el incremento de consultas pediátricas, ardor de garganta y mayor uso de medicamentos por culpa de la contaminación.

Ante la evidencia, en julio se ordenó alistar la red sanitaria y el 24 de septiembre el Ministerio de Salud emitió nuevas directrices.

Las medidas imponen intensificar la vigilancia epidemiológica y prepararse ante un eventual aumento masivo de urgencias pediátricas y de adultos.

Riesgos respiratorios por el Fenómeno del Niño

Revisar permanentemente los reportes de calidad del aire institucionalizados en cada municipio constituye la primera recomendación estratégica para cuidar la salud.

En Bogotá consulte el Índice Bogotano de Calidad del Aire; en Medellín y el Valle de Aburrá revise el sistema SIATA diariamente.

En la ciudad de Cali verifique los datos del Dagma y en Barranquilla examine el Reporte Diario emitido por la entidad Barranquilla Verde.

Si la contaminación registra niveles perjudiciales, reemplace los entrenamientos al aire libre por rutinas físicas bajo techo en espacios debidamente acondicionados.

Madrugar no garantiza menores niveles de contaminación atmosférica, por lo que resulta indispensable monitorear los indicadores antes de realizar actividades físicas.

En las viviendas corresponde cerrar puertas y ventanas cuando la calidad exterior sea mala, ventilando los espacios únicamente cuando los reportes mejoren.

Evite quemar cigarrillos, encender velas o emplear inciensos en recintos cerrados para mantener la pureza del oxígeno dentro del hogar familiar.

Si requiere desplazarse por la vía pública, usar tapabocas brinda protección adecuada, recordando que menores de dos años no deben emplearlo.

Quienes tienen diagnósticos respiratorios deben mantener los tratamientos médicos al día y confirmar con especialistas el uso correcto de sus inhaladores.

“Síntomas como tos persistente, falta de aire, silbidos en el pecho, irritación de garganta y ojos, mareos o fatiga deben llamar la atención”.

Resulta obligatorio acudir a urgencias si la dificultad respiratoria empeora, aparece dolor torácico intenso o los labios presentan coloración azulada evidente.

En los niños son señales claras de alarma el hundimiento de costillas, la somnolencia excesiva o la dificultad para ingerir líquidos vitales.

La intensa reaparición del Fenómeno del Niño incrementa peligros térmicos, exigiendo prevención constante para proteger a las familias ante esta crisis.