El Sistema Único de Información Normativa en Colombia resalta cifras importantes sobre las accidentalidades por ahogamientos y sumersión en el territorio nacional.
Solo en 2025, el sistema de salud reportó 21.476 casos de emergencia en diferentes espacios hídricos a lo largo del país.
Además, en los últimos años el informe indica que el grupo de personas con mayor afectación por estas emergencias en piscinas, playas o estructuras similares corresponde a la infancia, la adolescencia y la juventud.
En épocas festivas y de vacaciones estas emergencias aumentan considerablemente, ya que muchas familias buscan relajarse en estos espacios acuáticos de recreación.
Es por esto que, en el marco del Día Mundial para la Prevención de los Ahogamientos, que se celebra el 25 de julio, la Ingeniería en Seguridad y Salud en el trabajo destaca aspectos clave.
Estas situaciones de riesgo suceden por falta de supervisión, escasa disponibilidad de elementos de seguridad o por las condiciones del lugar.
Sin embargo, también dependen de la responsabilidad que debe tener todo visitante a la hora de regular el consumo de alcohol.
Asimismo, resulta indispensable evitar confiarse al nadar en zonas no autorizadas o con corrientes fuertes durante las jornadas de descanso recreativo.
Sergio Osorio, Docente del Programa de Ingeniería en Seguridad y Salud en el Trabajo de la Fundación Universitaria Horizonte, destaca que:
“la prevención requiere vigilancia constante, respetar la señalización, evitar el consumo de alcohol antes de ingresar al agua y utilizar chalecos salvavidas cuando se indique o sea necesario”
Al visitar cualquier espacio acuático lo primero que se debe hacer es verificar que el lugar cuente con medidas de seguridad.
Además, los adultos deben supervisar de manera permanente a los niños, así como buscar zonas seguras para nadar en el recinto.
Para mayor cuidado, es recomendable utilizar los chalecos salvavidas cuando sea necesario y evitar errores que generalmente se cometen diariamente.
Ingresar al agua bajo los efectos del alcohol, después de comer, ignorar la señalización o sobreestimar la capacidad para nadar cuesta vidas.
La presencia de personal capacitado y los equipos adecuados modifican favorablemente el desenlace de cualquier incidente inesperado en el agua.
Seguridad acuática y primeros auxilios en emergencias de ahogamientos
Sergio Osorio, Docente del Programa de Ingeniería en Seguridad y Salud en el Trabajo de la Fundación Universitaria Horizonte, explica el rol preventivo:
“Los salvavidas, el personal de seguridad y los acompañantes desempeñan un papel fundamental en la prevención de ahogamientos. Los salvavidas vigilan las zonas acuáticas, identifican los riesgos y responden de manera oportuna ante una emergencia; el personal de seguridad garantiza el cumplimiento de las normas y el control de las áreas, mientras que los acompañantes deben supervisar de forma permanente, especialmente a los niños, ya que la vigilancia es la medida más efectiva para prevenir accidentes durante las vacaciones”
Si se presencia un caso de ahogamiento, se debe mantener la calma y alertar de inmediato a los organismos de emergencia médica.
Conviene evitar ingresar al agua si esta acción pone en riesgo la propia integridad física del socorrista o de los acompañantes presentes.
Siempre que sea posible, se debe lanzar un elemento flotante o extender un objeto para ayudar a la víctima a salir.
Una vez afuera del agua, corresponde verificar si la persona responde y respira adecuadamente tras la extracción de la zona acuática.
Si no respira y se cuenta con conocimientos de reanimación cardiopulmonar (RCP), se debe iniciar la maniobra mientras llega la ayuda.
Conviene actuar con extrema rapidez y sin exponerse innecesariamente durante los instantes iniciales del rescate para proteger la vida humana.
Sergio Osorio, Docente del Programa de Ingeniería en Seguridad y Salud en el Trabajo de la Fundación Universitaria Horizonte, concluye sobre la atención:
“Las maniobras básicas de primeros auxilios pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte en un caso de ahogamiento. La atención rápida durante los primeros minutos aumenta significativamente las probabilidades de supervivencia y reduce el riesgo de secuelas a futuro”, sentenció.



