Ayuno intermitente es eficaz para bajar de peso, pero no superior

Ayuno intermitente bajo la lupa: funciona para adelgazar, pero no es mejor que las dietas tradicionales

¿Puede el ayuno intermitente ayudar a las personas con sobrepeso a adelgazar? Sí, pero probablemente no sea más eficaz que otras estrategias dietéticas tradicionales basadas en la restricción calórica.

Esta es la principal conclusión de una reciente revisión publicada por la organización Cochrane y liderada por el Dr. Luis Ignacio Garegnani, del Instituto Universitario del Hospital Italiano de Buenos Aires.

La revisión analizó 22 ensayos clínicos aleatorizados en adultos con sobrepeso u obesidad y buscó responder dos preguntas clave:

  1. ¿Es el ayuno intermitente más eficaz que las recomendaciones dietéticas convencionales para perder peso?
  2. ¿Cómo impacta en la calidad de vida, la diabetes, los niveles de lípidos y los efectos adversos?

¿Qué es el ayuno intermitente?

El término “ayuno intermitente” engloba distintos esquemas que alternan periodos de alimentación con fases de ayuno. Entre los más conocidos se encuentran:

  • Ayuno en días alternos (ADF).
  • Alimentación con restricción de tiempo (TRE), ya sea temprana o tardía.
  • Una comida al día (OMAD).
  • Dieta 5:2 (dos días de restricción calórica por semana).

Los protocolos varían considerablemente en duración del ayuno y distribución calórica, lo que contribuye a la heterogeneidad de los estudios.

Resultados: pérdida de peso modesta pero significativa

Según la revisión, el ayuno intermitente produce una pérdida de peso similar a la de otras dietas con reducción calórica comparable. No se encontraron pruebas sólidas de que sea superior.

No obstante, en seis estudios evaluados específicamente, el ayuno intermitente logró una reducción de peso aproximadamente 3,4 % mayor que los grupos control. Esta cifra es clínicamente relevante: algunas guías consideran significativo un descenso del 3 % del peso corporal, mientras que otras establecen el 5 % como referencia.

Sin embargo, para objetivos más ambiciosos —como perder entre 20 % y 30 % del peso corporal— el ayuno intermitente por sí solo no sería suficiente. En esos casos, podrían requerirse tratamientos farmacológicos o cirugía bariátrica.

Calidad de la evidencia y debate científico

Expertos como el Prof. Jörg Meerpohl, de Cochrane Alemania, subrayan que los hallazgos constituyen “indicios, no pruebas definitivas”. Otros especialistas, como el Dr. Stefan Kabisch del Charité – Universitätsmedizin Berlin, consideran que el entusiasmo mediático alrededor del ayuno intermitente no ha estado respaldado por evidencia humana robusta.

Por su parte, investigadores del Centro Alemán de Investigación de la Diabetes señalan que los estudios disponibles son muy heterogéneos, lo que dificulta extraer conclusiones firmes.

Posible beneficio en prediabetes

Más allá del peso, el ayuno intermitente podría tener implicaciones metabólicas interesantes. Estudios en modelos animales sugieren efectos positivos sobre los islotes pancreáticos y el metabolismo de la glucosa, incluso sin reducción calórica total.

Aunque estos resultados no pueden confirmarse directamente en humanos, abren la puerta a que esta estrategia sea especialmente relevante en personas con prediabetes.

El ayuno intermitente sí funciona para perder peso, logrando reducciones de entre 3 % y 7 %, suficientes para mejorar parámetros como la presión arterial y el metabolismo de la glucosa.

Sin embargo, no es superior a otras dietas con restricción calórica similar ni constituye una solución milagrosa.

La elección del enfoque dietético debería basarse en la preferencia, adherencia y situación clínica de cada persona. En última instancia, la mejor dieta es aquella que puede mantenerse de forma sostenida en el tiempo.

Revisión Cochrane: el ayuno intermitente es tan eficaz como otras dietas, pero no superior – Medscape – 19 de febrero de 2026.