Romper mitos del cáncer de mama, creencias populares y no postergar la salud en emergencias representa una de las prioridades absolutas dentro de la gestión epidemiológica nacional.
Uno de los principales desafíos continúa siendo derribar mitos arraigados en la comunidad para actuar a tiempo frente a cualquier posible síntoma.
Se suele creer que “si no hay antecedentes familiares de cáncer de mama, no hay riesgo” (falso, la mayoría de los casos ocurren sin antecedentes), por lo que la recomendación oficial del Ministerio de Salud es realizarse el examen clínico anual desde los 40 años y la mamografía de tamización cada dos años entre los 50 y 69 años.
Existe la idea de que la enfermedad siempre produce dolor; no obstante, en etapas iniciales suele ser silencioso.
Por ello, se debe consultar prioritariamente ante alertas poco conocidas como la retracción o hundimiento del pezón, secreción sanguinolenta, cambios en la textura de la piel (piel de naranja) o bultos en la axila.
En el marco del Mes de Sensibilización sobre el Cáncer de Mama, el panorama epidemiológico en Colombia muestra una tendencia clave en salud.
Aunque hay mitos del cáncer de mama y pacientes aumentan, la tasa de mortalidad registra una disminución.
Los informes más recientes de la Cuenta de Alto Costo (CAC) y las estadísticas vitales del Ministerio de Salud y el DANE son claros.
Estos datos dicen que, entre 2015 y 2023 la mortalidad disminuyó en un 9 %, situándose en una tasa ajustada de 10,3 por 100.000 mujeres para 2024.
La clave de este avance radica en la oportunidad, ya que el 54 % de los nuevos casos en el país se detectan tempranamente.
En esa fase inicial, la supervivencia a cinco años alcanza un 91 %, comparado con solo el 31 % cuando se diagnostica en estado avanzado (estadio IV).
Sin embargo, las fuentes oficiales advierten brechas territoriales persistentes en diversas regiones del país.
En la región Caribe, por ejemplo, la detección temprana histórica se ubica en un 48 %, por debajo del promedio nacional registrado.
Esta disparidad exige un fortalecimiento continuo de los servicios de salud descentralizados en los municipios.
Para hacer frente a estas brechas geográficas y administrativas, la red integrada Zentria implementó un modelo de atención en el Caribe y el Eje Cafetero.
El plan busca agilizar los procesos de detección y tratamiento en sus centros especializados: la Organización Clínica General del Norte y Oncólogos del Occidente.
En la Costa Caribe, la Organización Clínica General del Norte logró en el último año que el 73 % de sus pacientes fueran diagnosticadas en estadios tempranos.
Este logro supera la meta del 60 % fijada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para la atención oncológica.
El resultado responde a la implementación del Consultorio Rosado “Vital Mujer”, un modelo integrado de atención médica.
Allí la paciente accede en un solo lugar y en la misma jornada a consulta de mastología, examen clínico, mamografía, ecografía y biopsia.
De este modo, se evitan desplazamientos innecesarios y trámites dispersos que retrasen el diagnóstico.
“El verdadero reto en el Caribe no es solo disponer de tecnología, sino garantizar que la mujer ingrese sin demoras a la ruta de atención. Nuestro compromiso es que el diagnóstico no sea una carrera de obstáculos, sino un proceso humano, continuo y resolutivo que le devuelva la tranquilidad a las familias de la región” mencionó Johanna Paola Ibarra Palacio, cirujana de mama y tejidos blandos de la Clínica General del Norte.
Avances tecnológicos y estrategias contra mitos del cáncer de mama
Por su parte, en el Eje Cafetero, Oncólogos del Occidente incorporó la tecnología verde de indocianina (ICG) en sus quirófanos.
Este hito médico consiste en el uso de una sustancia fluorescente que permite mapear los vasos linfáticos en tiempo real durante la cirugía.
La herramienta ayuda al especialista a ubicar con alta precisión el “ganglio centinela” (el primer ganglio al que se extendería el cáncer) para retirarlo de forma quirúrgica.
Esto permite actuar con menor invasión y preservar el tejido sano de la paciente evaluada.
Asimismo, la institución mantiene la estrategia de Unidades Móviles, que trasladan mamógrafos directos a zonas rurales para búsqueda activa de mujeres.
“En el Eje Cafetero entendemos la salud desde el territorio y la dignidad del paciente. Apostarle a la alta precisión médica en quirófano y a la presencia activa en los municipios nos permite ofrecer una oncología de vanguardia que no se queda en las grandes ciudades, sino que llega a donde realmente se necesita”, señaló Alejandra Sánchez, cirujana de mama y tejidos blandos de Oncólogos del Occidente.
Tras la coyuntura del Eje Cafetero de la emergencia del terremoto, la experiencia demuestra que después de un desastre las prioridades familiares cambian.
El cuidado de terceros o la generación de ingresos hacen que las mujeres posterguen sus consultas preventivas rutinarias.
Ante esta situación, los especialistas hacen un llamado urgente a la comunidad para evitar que la contingencia genere una segunda crisis de salud.
La detección a tiempo es la mejor herramienta para proteger la vida y el bienestar de las familias en las regiones.
Con este despliegue de tecnología, presencia territorial y sensibilización, Zentria reafirma su compromiso de acompañar a las mujeres en cada etapa.
Un diagnóstico a tiempo transforma vidas y protege el futuro de las familias colombianas.



