Con el fin de iniciar un nuevo diálogo público sobre la urgencia de reaccionar frente a las señales de un ataque cerebrovascular, se lanzó oficialmente una fecha conmemorativa.
La multinacional Boehringer Ingelheim Colombia presentó el Día de la Duda, estrategia concebida para transformar las sospechas médicas en acciones oportunas de atención.
Esta propuesta busca consolidar cada 22 de julio como un recordatorio clave de que aguardar ante un posible ataque cerebrovascular altera negativamente los resultados clínicos.
La campaña surge porque numerosos pacientes acuden a los centros asistenciales sobrepasando la ventana terapéutica fijada en 4.5 horas desde la aparición inicial del evento.
Superado este lapso crucial, disminuyen drásticamente las probabilidades de brindar tratamientos efectivos e incrementa el riesgo de sufrir graves secuelas físicas.
Por esta razón, la iniciativa recalca que el verdadero desafío no reside únicamente en reconocer los indicios, sino en actuar desde la primera sospecha.
A diferencia de las actividades habituales del Día Mundial del ACV celebrado en octubre, esta jornada busca anticipar y fortalecer la concienciación social.
El mensaje principal promueve una norma sencilla: si surgen dudas relacionadas con manifestaciones de esta patología, resulta indispensable acudir a urgencias de inmediato.
El ataque cerebrovascular constituye una de las mayores causas de mortalidad y discapacidad profunda tanto en el territorio nacional como internacionalmente.
Datos del DANE señalan que las afecciones cerebrovasculares causaron el 6% de las muertes totales registradas en Colombia durante el año 2025.
Esta condición representa vidas interrumpidas y grupos familiares que enfrentan secuelas permanentes que pudieron evitarse mediante asistencia médica recibida a tiempo.
Un llamado urgente para salvar vidas ante un ACV
La compañía farmacéutica busca afianzar el 22 de julio en la agenda nacional mediante espacios informativos junto a especialistas y personas recuperadas.
Los testimonios expuestos por médicos y pacientes expertos lideran la educación comunitaria sobre la naturaleza tiempo-dependiente que caracteriza a esta enfermedad.
Juan Carlos Tovar, director médico de Boehringer Ingelheim Colombia, explicó el propósito central de la estrategia impulsada dentro del entorno nacional:
“Con el Día de la Duda queremos abrir una nueva conversación sobre el ataque cerebrovascular y llevarla más allá de las fechas tradicionales de concientización. Esta iniciativa nace porque seguimos recibiendo pacientes fuera de la ventana terapéutica, cuando ya han pasado minutos decisivos para su tratamiento. Por eso, más que recordar los síntomas, buscamos dejar un mensaje claro: ante la duda, hay que actuar de inmediato. Consultar a tiempo no solo puede salvar una vida, sino también reducir las secuelas que puede dejar un ACV”.
Complementariamente, la perspectiva clínica resalta la importancia primordial de reaccionar aceleradamente frente al surgimiento repentino de cualquier anomalía neurológica.
El Dr. Ángel Corredor, Neurólogo experto, puntualizó sobre la relevancia del tiempo y la prevención de complicaciones severas mediante atenciones tempranas:
“En un ACV, cada minuto cuenta. Hasta el 85 % de los casos podrían prevenirse con un adecuado control de los factores de riesgo; sin embargo, cuando aparecen síntomas como dificultad para hablar, pérdida de fuerza, alteraciones en la visión o el equilibrio, no hay tiempo que perder. Ante la duda, consulte de inmediato a un servicio de urgencias. Reconocer las señales y actuar a tiempo puede marcar la diferencia entre una recuperación favorable y una discapacidad permanente, e incluso salvar una vida”.
Esta propuesta procura dar un nuevo sentido al comportamiento humano frente a las dudas de salud en contextos altamente críticos.
Experimentar incertidumbre resulta comprensible, pero jamás debe congelar a las personas ante una patología donde los minutos salvan funciones vitales.



